Concepto de estoicismo

La palabra estoicismo proviene del griego “stoa” que significa pórtico, aludiendo a los pórticos decorados con columnas, pintadas por el célebre Polignoto de Tasos considerado padre de la pintura, en el ágora ateniense, donde Zenón de Citium, que vivió antes de la era cristiana entre los años 340 y 261, predicaba su filosofía basada en el rechazo a los bienes materiales y la necesidad de alcanzar la felicidad en una vida virtuosa, serena, alejada de las pasiones y con autodominio del sufrimiento y el dolor.

A diferencia de Platón, los estoicos creían en el mundo sensible, siendo las ideas captadas por la mente (que no contiene ningún conocimiento a priori) copia de ellas. Desarrollaron profundamente el campo de la Lógica, poniendo más atención o dándole mayor importancia a alas proposiciones que a los términos, a diferencia de la Lógica de Aristóteles.

Es una filosofía determinista; concebían al destino como prefijado, y al que había que resignarse, viviendo conforme a la naturaleza.

Fueron sus discípulos y continuadores de lo que dio en llamarse estoicismo antiguo, Cleantes y Crisipo. A ellos les siguieron quienes expandirían las ideas estoicas por el mediterráneo, que fueron Diógenes de Babilonia y Antípater de Tarso, incorporándose estas ideas en el mundo romano, sobre todo a través del censor Catón el Viejo, el político Marco Porcio Catón o Catón el joven, el militar y político Escisión el Africano, el filósofo Séneca, el esclavo Epícteto, el jurisconsulto Cicerón, y el emperador Marco Aurelio.

Cuando en el año 529 el emperador romano Justiniano puso fin a la Escuela de Atenas, también indirectamente determinó el ocaso del estoicismo.