Concepto de exorcismo

La palabra exorcismo tiene un origen griego. Procede de ἐξορκισμός (exorkismos) y su significado es obligar a partir de un juramento, lo que equivale a un conjuro.

Esta práctica es usada en el ámbito religioso para apartar a un espíritu maligno que ha invadido total o parcialmente, como posesión demoníaca, a una persona, animal o cosa.

En el catolicismo el exorcismo, basado en las Sagradas Escrituras que narran cómo Jesús lo practicó para salvar almas poseídas, y confirió tal poder también a sus discípulos, debe ser hecho por un obispo o por un sacerdote que el obispo haya autorizado y que tenga título oficial habilitante para realizar exorcismos, como poder conferido por Cristo. El obispo o sacerdote autorizado, portando símbolos cristianos como la cruz y el agua bendita, debe repetir oraciones y ordenar al demonio retirarse del cuerpo tomado, basándose en fórmulas que se publicaron a fines del siglo VI en el libro “Statua Ecclesiæ Latinæ”.

Concepto de exorcismo

Puede confundirse a una persona poseída con alguien que padece un trastorno mental, en cuyo caso el exorcismo no funciona, por eso lo primero que debe hacerse es comprobarse que la persona no padece una enfermedad.

Hay varias causas por la cual el demonio puede aprovechar para invadir el cuerpo, entre las cuales pueden mencionarse las prácticas satánicas o ser víctima de un maleficio. Los signos más frecuentes que indican una posesión demoníaca son el rechazo frenético hacia todo lo sagrado, el manifestarse con lenguas extrañas que jamás la persona aprendió o adquirir fuerzas físicas extraordinarias.

En la Literatura y el Cine

En la vida real Anneliesse Michel fue una joven católica alemana que en 1968 tenía 16 años y comenzó a tener ataques violentos que hacían que su cuerpo fuera para ella incontrolable y la atormentaran voces dentro de su mente. Tras realizarle varios exorcismos, murió durante uno de ellos en 1975. Sus padres y los sacerdotes fueron condenados por homicidio negligente ya que luego se demostró que la mujer padecía de epilepsia y murió de hambre.

Esto inspiró William Peter Blatty a escribir la novela que luego llegó al cine bajo el título “El exorcista”, donde la protagonista es una pequeña de 12 años a quien los médicos no le brindan una respuesta a los fenómenos paranormales que muestra y por ello su madre decide recurrir a un sacerdote quien le sugiere la realización de un exorcismo pues estima que la niña se haya poseída por fuerzas malignas.