Concepto de fábrica

La palabra fábrica se originó en el vocablo latino “fabrica” a su vez derivado de “faber” con el significado de artesano; designando la forja o el lugar de trabajo del artesano como también el arte u oficio de realizar una obra o producto. Existen muchos tipos de productos que se obtienen de las fábricas: aceites, calzado, indumentaria, muebles, electrodomésticos, etcétera.

Si bien fue usada desde mucho antes la palabra en el ámbito de la arquitectura para designar a la mampostería que se construía basándose en módulos que le permitían soportar el peso estructural del edificio; la fábrica, como unidad de trabajo industrial, apareció como consecuencia de la Revolución Industrial, que cambió el trabajo artesanal por la producción en serie, trayendo como consecuencia al “hombre alienado” descrito por Karl Marx, pues en la fábrica el obrero no ve el resultado de su labor, ya que solo realiza una parte del producto final; por ello no lo disfruta y su actividad es, además de mal paga, rutinaria.

Concepto de fábrica

Las primeras fábricas estuvieron rodeadas por barrios obreros, donde los trabajadores vivían en muy malas condiciones de higiene, seguridad y salubridad. Si bien en la actualidad las fábricas se instalan en general (no siempre) lejos de zonas urbanas siguen siendo altamente contaminantes.

Si bien las fábricas se originan como un lugar físico donde a través de máquinas se procesan las materias primas para incrementar su valor económico al transformarla en un producto diferente y con mayor valor agregado, actualmente hay también fábricas virtuales nacidas merced al desarrollo tecnológico como ocurre con las fábricas de software.

Las fábricas si bien necesitan de obreros que operen sus maquinarias, éstas han reemplazado a la labor personal, pues una sola de ellas es capaz de realizar el trabajo de muchos hombres. Cuando la fabricación no se hace con máquinas sino con los recursos personales se denomina fabricación o producción artesanal.