Concepto de festejo

La palabra festejo hace alusión al efecto del verbo festejar y también a la acción. Festejar es un verbo que se originó en el italiano “festeggiare”. Es un vocablo integrado por “festus” que llega desde el latín, con el significado de “fiesta” más “aggere” en el sentido de “hacer”.

Un festejo es una celebración, donde con alegría, se hacen manifestaciones, en general en forma colectiva. Los festejos suelen incluir cantos, bailes, comidas y/o bebidas, y se realizan para conmemorar algún acontecimiento como un cumpleaños, un aniversario de bodas, un hecho patrio, etcétera, aunque también puede obedecer solo a las ganas de divertirse. Pueden ser públicos o privados: “Se organizaron los festejos por el bicentenario de la independencia argentina y el país se vistió de los colores patrios”, “Quiero festejar el haber obtenido mi diploma luego de tantos años de esfuerzo”, “Festejaremos los quince años de nuestra hija con una reunión donde asistirán todos sus amigos y parientes” o “Quiero hacer un festejo, simplemente porque estamos todos bien de salud, no quiero buscar un motivo, solo las ganas de pasarlo bien”.

Concepto de festejo

El festejo es un modo de liberar emociones, de compartir sentimientos, de llenar vacíos espirituales, etcétera y el ser humano los ha venido realizando desde sus primeros tiempos sobre la Tierra. Pueden durar unos pocos minutos o extenderse por mucho más tiempo.

También se usa el término festejo para referirse a quien trata de ganarse el favor de otro, en especial si quiere iniciar una relación amorosa: “El festejante de mi prima le manda flores todos los días para poder conquistarla”.

Si bien en muchos casos, festejo y celebración son sinónimos, una celebración es un encuentro entre personas que puede o no ser festivo. Por ejemplo, cuando decimos celebramos un acuerdo, no implica necesariamente que lo festejemos, sino simplemente que nos reunimos para concretarlo.

En la Costa de Perú recibe el nombre de festejo una danza que representa al negro criollo. Fue creada por los negros africanos cuando llegaron a tierras peruanas en el siglo XVII, y a través de este ritmo erótico-festivo, intentaron expresar sus sentimientos ante el desarraigo, aunque lo hicieron con alegría, para atenuar su tristeza. Se baila con atuendos característicos de los esclavos africanos, aunque otros adoptan trajes del siglo XIX. La música que acompaña el baile es de guitarra, quijada de burro, cajón, y muchos aplausos.