Concepto de flujo de caja

La expresión “flujo de caja” es un término económico financiero que indica el registro documentado de las entradas y salidas de dinero que una empresa tiene en determinado lapso temporal, y sirve para determinar su solvencia y liquidez, si el saldo que resulta de restar los egresos a los ingresos, resulta favorable. Su equivalente en inglés es “cash flow”, y es importante para que el empresario pueda hacer previsiones sobre la conveniencia de realizar compras al contado con el excedente o recurrir a solicitar préstamos, decidir nuevas inversiones si existe sobrante, o refinanciar sus deudas, si el saldo no le es positivo.

También puede realizarse un estimativo de las entradas y salidas futuras de dinero, lo que se conoce como “flujo de caja proyectado”, para tener una visión futura de la empresa, de sus necesidades y posibilidades, tomando en cuenta fundamentalmente los estudios de mercado y los gastos en inversiones y tributarios que deberán hacerse.
Se contabilizan estas entradas (por ventas, préstamos, rentas) y salidas (pago a proveedores, impuestos, sueldos, gastos de arreglo de maquinarias, costos de servicios, etcétera) en filas, que a su vez son colocadas en las respectivas columnas que indican los meses a los que corresponden.

Por ejemplo, si realizamos un depósito bancario ese dinero figura como un egreso ya que no está ese efectivo temporalmente en la disponibilidad de la empresa. Cuando termine el plazo del depósito y decidamos traer de nuevo el dinero, éste se contabilizará como ingreso más los intereses obtenidos. Por lo tanto, el flujo de caja no muestra el patrimonio real de la empresa, pues el dinero depositado en el banco también le pertenece, aunque por un tiempo no pueda usarlo; sino la disponibilidad inmediata que la empresa tiene de dinero, su liquidez.