Concepto de fortaleza

Para Platón el hombre se compone de un cuerpo perecedero y de un alma inmortal. El alma debe perfeccionarse para alcanzar la felicidad, a través de la virtud de la justicia que sintetiza las otras tres virtudes que componen el alma entre las cuales se halla la fortaleza del ánimo. La fortaleza es para Aristóteles una virtud moral, adquirida por el hábito, que permite el dominio de las sensaciones, las virtudes para Aristóteles son el justo medio entre dos vicios, en este caso entre el temor y la audacia; y también para Santo Tomás de Aquino, que la coloca luego de la prudencia y la justicia, como una de las virtudes cardinales. Es la constante búsqueda del bien, venciendo el temor, confiando en las fuerzas propias, para lo cual no hay ningún sacrificio que no pueda hacerse, incluyendo la ofrenda de la vida personal.

La fortaleza física se refiere al estado saludable del cuerpo que permite resistir y sobreponerse a enfermedades o accidentes, teniendo mayor poder de recuperación. Una buena alimentación, y gimnasia, contribuyen a lograrlo.

También se denomina fortaleza a cualquier recinto fortificado para brindar seguridad y defender un sitio. En terminología militar se las denomina plaza fortificada.

Una de las siete colinas de Roma, el capitolio era una fortaleza. Romanos y bárbaros construyeron fortalezas, que se multiplicaron con el feudalismo, cuyos castillos eran verdaderas fortalezas, para guarecerse de la inseguridad reinante. Fue con el uso de la pólvora que estas construcciones dejaron de ser seguras y perdieron su sentido.

Fortaleza es también el nombre de una ciudad turística de Brasil, capital del estado de Ceará.