Concepto de gestión

Etimológicamente la palabra gestión remite al latín “gestio”. En la Antigua Roma, el que se encargaba para otro de realizar negocios sin mandato, o sea, por su propia voluntad, obligándose él mismo hasta que el beneficiario del negocio lo aceptara, se llamaba gestor de negocios, y era muy común que lo hicieran los esclavos o amigos íntimos de personas que pudieran perderse algún negocio significativo por estar en la guerra.

Los tutores en Roma, cuando se trataba de menores de menos de siete años actuaban mediante la “gestio”, o sea en su propio nombre y sin consultar al menor, que era jurídicamente totalmente incapaz.

Es por lo tanto la gestión, el conjunto de acciones que alguien efectúa con el fin de diligenciar un negocio o determinada empresa hacia un fin.

La gestión empresarial es la actividad que se realiza en la empresa luego del planeamiento, y consiste en convertir en realidad los propósitos consignados en esa primera etapa.

La gestión de comercialización es la que trata, tomando en cuenta los objetivos de la empresa, de satisfacer las necesidades del mercado en cuanto a los potenciales clientes que lo componen. Para ello deben seleccionar los productos o servicios, hacer un estudio de mercado, elaborar estrategias de venta, contactar a los clientes y finalmente vender.

La gestión de cobro son los actos que alguien realiza para obtener el pago de créditos suyos o de terceros, que comprende entre otros trámites, la visita al cliente moroso, la citación del deudor, y la intimación de pago.

Las gestiones pueden ser de diversos tipos, pues puede gestionarse un empleo, una jubilación, la inscripción de un inmueble en el registro de la propiedad, de un automóvil en el registro automotor, etcétera. Siempre y cuando se hagan trámites conducentes a una finalidad.