Concepto de héroe

Del latín “heros”, para los antiguos griegos y romanos, los héroes eran los nacidos del amor de dioses con humanas, o de diosas con humanos. Los mellizos Rómulo y Remo fundadores de Roma, según la leyenda romana, nacieron del amor de Rea Silvia, virgen vestal y el dios Marte. Otros héroes eran Eneas, héroe troyano cuya madre era la diosa Afrodita y su padre el príncipe Anquises; y Aquiles que era hijo del rey de los Mirmidones, llamado Peleo, y de la ninfa Marina Tetis, una de las habitantes del profundo Océano.

Las historias de estos y otros héroes fueron relatadas por el poeta Homero en sus obras “La Ilíada” y “La Odisea”.

Para los romanos, los héroes no eran considerados personas, ya que no lo eran ni los monstruos (por defecto) ni los prodigios (por exceso) dentro de estos últimos figuraban los héroes, que estaban más allá de las normas dispuestas para los mortales.

En la actualidad recibe el nombre de héroe aquel que realiza alguna hazaña, algún hecho trascendental para la humanidad, al punto de arriesgar o dar la vida por la causa que invocan, y que los destacan del resto de sus congéneres. Así, tienen la calidad de héroes, algunas figuras destacadas en diferentes países, reconocidos dentro de los próceres, por ser no solo hombres distinguidos, sino llenos de valor y arrojo: Simón Bolívar, José de San Martín, Manuel Belgrano, Artigas, etcétera. Los héroes de guerra son los que realizaron proezas bélicas en defensa de su patria. Hay también héroes anónimos dentro de la comunidad que día a día dan lo mejor de sus vidas para el bien de todos; un claro ejemplo de ello son los bomberos voluntarios.

En Literatura algunos relatos incluyen personajes conocidos como héroes, con características o habilidades fuera de lo común, que son utilizadas en pos de la realización de la idea de justicia. En general, al lado de la figura del héroe se contrapone la del antihéroe o villano, que muchas veces también tiene grandes poderes pero los usa para el mal.