Concepto de humillación

La palabra humillación hace referencia a la acción y también al efecto de humillar, verbo cuya etimología la hallamos en el latín “humiliare” a su vez derivado del término “humus” que significa “suelo”, lugar donde queda el ser que resulta humillado, ya que se lo rebaja y se lo postra a los pies de quienes siente superiores, o de quienes lo obligan a tomar esa posición, aunque también alguien puede humillarse a sí mismo sin intervención de terceros, como quien decide no trabajar, no asearse, no alimentarse correctamente y vivir en la marginalidad: “Es triste observar cómo ese hombre que tenía una familia hermosa, lo descuidó todo por la bebid,a y hoy vive en condiciones humillantes, sin empleo, hogar, amigos y vestido con harapos”.

Concepto de humillación

La humillación es entonces la acción y el resultado de ponerse en una posición inferior, vergonzante e indigna, ya sea por voluntad propia: “Juan se humilla ante su jefe para conseguir un ascenso”, por obra de las circunstancias: “Me sentí humillado por la vida, cuando perdí a todos mis seres queridos en ese trágico incendio” u obligado por otras personas: “El secuestrador lo obligó a permanecer humillado durante todo el cautiverio, desnudo, sin comer y sin asearse” o “Nuestros gobernantes nos están humillando, obligándonos a vivir miserablemente, con impuestos altísimos y sueldos de hambre”.

El antigüedad los esclavos eran azotados y maltratados, o sea, humillados, como estrategia para doblegar su voluntad., para que dejen de sentirse personas y queden reducidos a la calidad de cosas. Si bien la esclavitud ha sido abolida, existen muchas formas de maltrato que atentan contra la dignidad humana, y son consideradas humillantes, y aún hoy se practican aún siendo ilícitas, por ejemplo, la violencia familiar, la trata de personas, el bullying, las torturas, etcétera.

Se usa también para destacar a alguien en alguna competencia, mostrando su evidente superioridad: "Nuestro equipo de fútbol humilló a su rival haciéndoe siete goles a cero".

Los fieles de diferentes credos consideran que la única humillación válida y aceptable, es la que se hace ante Dios, ser superior indiscutible, ante el cuál el hombre debe inclinarse y obedecerlo.