Concepto de ignominia

La palabra ignominia se compone de dos términos latinos: el prefijo de negación “in” y la raíz “nomen” en el sentido de “nombre”. Es por ello que la ignominia designa la acción y el efecto de mancillar el nombre o la buena imagen de alguien.

La ignominia es una ofensa o afrenta realizada de modo público, que llega al conocimiento de mucha gente, y que genera para quien la sufre, humillación y vergüenza. Charles Darwin describió los síntomas generales que presenta la víctima de una situación ignominiosa o vergonzante: cabeza y vista gacha, rubor facial por vaso dilatación y mente confusa.

Concepto de ignominia

El individuo ve afectado su “yo” apareciendo su persona ante los demás, con una o más connotaciones negativas, siendo esto socialmente ultrajante y destructor de la autoestima personal.

En la antigua Roma, la ignominia, o pérdida del honor, se establecía como castigo a los militares, que eran degradados y humillados, por parte de los censores, y también para los tiranos, que eran reprobados, maldiciendo su memoria. También se podía adicionar la nota de ignominia, a aquellos por ejemplo que cometían un hurto arrebatando los bienes de modo violento, o a la injuria, y también podía aplicarse en las acciones derivadas del contrato social, del mandato, del depósito, y en la tutela.

Como resultado de un acto que avergüenza, por ser un ataque físico o moral hacia seres animados o inanimados, la ignominia implica el hecho de ejercer en detrimento de otro una conducta lesiva que implique una injusticia: “Es una ignominia el sufrimiento que padecen los animales en los zoológicos; deberían cerrarlos”, “Es una ignominia que el dirigente político se haya quedado con el dinero de la campaña” o “La muerte de niños por desnutrición es un flagelo ignominioso que debe avergonzar a toda la humanidad”.