Concepto de inca

Con la palabra inca se designa una cultura que habitó el territorio peruano (en el valle de Cuzco) desde el siglo XI, hasta la llegada de la conquista española, designándose también con el nombre de Inca a su máximo gobernante, considerado como hijo del Sol, con poder absoluto, y apoyado por una aristocracia militar. Lo asistía además un Consejo de Estado integrado por cuatro miembros.

Formaron un Imperio merced a la conquista de pueblos vecinos, hacia el año 1438. Ese imperio se denominó Tahuantinsuyo, cuyo significado es “las cuatro porciones del mundo”, que llegó a contar con diez millones de pobladores, y pudo extenderse hasta el límite con Ecuador y el norte de Argentina y Chile.

Esta sociedad inca era jerarquizada, contando con una nobleza incaica, un grupo de artesanos y por último el resto de la población conformada por campesinos y siervos.

Se destacaron en arquitectura, construyendo casas reales, fortalezas (entre las que se destacó la fortaleza del Cuzco) templos, depósitos, jardines y caminos. Entre las artesanías fueron reconocidos sus tejidos y cerámicas.

La base de su economía era agrícola y ganadera. Cultivaban papa, mandioca, quinoa, algodón, poroto y maíz; y criaban llamas y alpacas.

Las tierras destinadas al cultivo eran públicas, siendo la unidad territorial el ayllu, tierras que se otorgaban para su cultivo a los integrantes de un grupo familiar que reconocían un antepasado en común. La capital del imperio fue la ciudad de Cuzco.

Su religión era politeísta, siendo su Dios supremo Wiracocha, a quien se le atribuía la creación del mundo, mientras que Inti (el Sol) era el Dios del Imperio. La Pacha Mama (madre tierra) era una divinidad menor, pero muy importante. Se ofrendaban sacrificios humanos y de animales. Sus muertos eran momificados.

Como sistema de escritura y cálculo usaron el quipu, que era un sistema de nudos de colores y espesor diferenciados.