Concepto de incesto

La palabras incesto se originó en el latín “incestus”, término integrado por el prefijo “in” que indica en este caso exclusión o negación, y por “castus” en el sentido de casto o puro. El incesto es lo opuesto entonces, a lo casto o puro.

La práctica del incesto consiste en tener relaciones sexuales entre parientes consanguíneos cercanos, lo que en la mayoría de las culturas resulta prohibido (en general entre ascendientes y descendientes y entre hermanos) aunque antiguamente lo practicaron muchos miembros de la realeza para conservar la pureza del linaje, como ocurrió entre los egipcios y los incas, que llegaron hasta hacer obligatorio que la madre del príncipe heredero fuera hermana del soberano inca. Entre los pueblos antiguos que condenaron el incesto podemos mencionar a hebreos, griegos y romanos. Estos prohibían la legitimación de hijos incestuosos. La tradición judeo-cristiana prohíbe el incesto y esto se reproduce en las legislaciones donde existe matrimonio civil.

Concepto de incesto

La prohibición del incesto se basa en motivos eugenésicos, para evitar que problemas genéticos se potencien al concebirse un nuevo ser entre aquellos que poseen ambos la misma enfermedad por ser de idéntica familia.

Para Sigmund Freud, la prohibición del incesto no existió desde siempre, ya que es un impulso humano, sino que se impuso cuando los miembros de un mismo grupo familiar mataron al padre para poder tener relaciones con las mujeres de la tribu, favor que solo él disfrutaba.

El complejo de Edipo fue expuesto por Freud para explicar el deseo inconsciente de niños y niñas de entre 3 y 6 años, de eliminar al progenitor del mismo sexo para mantener relaciones amorosas con el de sexo opuesto

Sociológicamente la prohibición del incesto permite el vínculo intergrupal y evita la confusión de roles intrafamiliares.