Concepto de insolente

La palabra insolente generada en su etimología en el latín “insŏlentis” se compone de varios vocablos latinos: el prefijo de privación, “in”, el verbo “solere” con el significado de “acostumbrar” y el sufijo “nte” que indica el agente o autor de la acción. Es por lo tanto insolente aquel que se atreve a romper lo estructurado, lo que se acostumbra hacer o decir, el que innova de modo desenfadado y muchas veces, irrespetuoso.

El insolente es aquel que falto de toda moderación y con mucha intrepidez y orgullo encara a otros individuos y los cuestiona, aún cuando posean más edad, más autoridad o mayor nivel jerárquico. Puede también la insolencia dirigirse a objetos sagrados o símbolos nacionales. La falta de respeto, el desconocimiento de límites, la audacia y el exceso de orgullo suelen acompañar a las acciones o expresiones insolentes.

Concepto de insolente

Las personas insolentes son más numerosas entre los niños y jóvenes, pues su rebeldía hace que sean ellos los que tiendan a desafiar los límites y cuestionar las jerarquías y los usos sociales impuestos. Si bien los insolentes suelen ser en su mayoría los que usan para faltar el respeto y agredir las convenciones sociales y a otras personas, palabras y gestos hirientes, pueden también acompañar estas expresiones con agresiones físicas. Ejemplos: “El insolente estaba riéndose mientras se cantaba el Himno de la patria” o “el grupo de jóvenes se insolentó en la escuela con su profesor, lo insultó y hasta llegaron a golpearlo”.

Muchos personajes famosos de series televisivas o historietas tienen la característica de ser insolentes, como por ejemplo, Bart Simpson.