Concepto de insolvencia

La palabra insolvencia, de origen latino, está integrada por el prefijo negativo “in” y por “solvere” con el significado de liberar o pagar. Es un término que se usa en Derecho Comercial para referirse a aquel deudor que por no tener liquidez (dinero en efectivo o bienes fácilmente liquidables o vendibles) se encuentra en la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones patrimoniales. La insolvencia puede ser actual (cuando ya no se puede hacer frente a las deudas exigibles contraídas) o inminente (esto ocurrirá inevitablemente en el corto plazo)

Concepto de insolvencia

En la República Romana los deudores insolventes eran tachados de infames luego de que su deuda confesa o declarada en juicio no era pagada. Sus bienes eran subastados y vendidos en bloque a aquel que ofreciera cancelar una mayor porción de deudas para satisfacer a los acreedores.

Actualmente ante la insolvencia del deudor, éste mismo o uno o más acreedores pueden pedir su concurso preventivo para llegar a un acuerdo o ver de qué modo se pueden satisfacer los créditos. Cuando esto es irreversible por superar el pasivo al activo puede llegarse a la declaración de quiebra. Esta situación si bien ya no lleva a la tacha de infamia, afecta el buen nombre de la persona física o jurídica y la perjudica a la hora de decidir nuevos emprendimientos comerciales.

Existen casos en que la insolvencia del deudor es fraudulenta, o sea que es por él mismo provocada, para no pagar a sus acreedores, por ejemplo poniendo sus bienes a nombre de otra persona o donándolos, lo que puede revocarse judicialmente a pedido de los interesados.