Concepto de integración escolar

Los establecimientos educativos son el lugar donde diariamente conviven adultos (maestros, profesores, directores, empleados administrativos, porteros) con niños, en calidad de educandos. Esa convivencia puede ser armoniosa o no, dependiendo de cómo se haga la integración, que significa en qué calidad y condiciones se agrega cada individuo al todo, que es la organización escolar.

Si bien la integración también hace al mundo adulto, pues es preciso aclarar que ocurre con frecuencia que ellos no se sienten parte, pues se los discrimina, no se los deja opinar, etcétera, y esto tiene incidencia en la enseñanza que imparten, con integración escolar se hace referencia en sentido estricto, al grupo de niños.

Cada niño tiene un modo de ser, de actuar, de aprender, producto de su naturaleza, y de su contexto social (familia, amigos, barrio en el que vive, etcétera) y esto debe compatibilizarse con la situación particular de los demás, para poder desarrollar eficazmente su formación individual, social y cultural.

A eso tiende la integración, a que se respeten las diferencias individuales, se ayude a quienes estén en situaciones particulares de necesidades especiales, ya sea porque provengan de hogares cadenciados, porque cuentan con menos contenidos previos, por ser su maduración más lenta, etcétera; o porque pertenezcan a minorías que lamentablemente son objeto de discriminación, como ocurre con niños extranjeros, que frecuentemente son objeto de xenofobia, tema que no debe eludirse y trabajarse con el grupo en su conjunto.

La integración escolar también asume el gran desafío de que niños con capacidades diferentes, por retraso cognitivo, o problemas psicofísicos puedan incorporarse a una escuela común, con el acompañamiento necesario y adecuado, de personal especializado.