Concepto de intuición

El origen de la palabra intuición lo hallamos en el latín “intuitionis” derivada del verbo “intueri”, vocablo integrado por el prefijo “in” que designa algo interno, y por “tueri” que designa la acción de observar y proteger.

La intuición es una capacidad humana de conocer de modo inmediato a través de la razón, que captura la verdad de modo inmediato sin que esta convicción se derive de la experiencia ni de la relación con otras verdades ya conocidas. Esta verdad se presenta así como evidente e irrefutable para quien la concibe, que sabe algo pero no tiene una explicación de por qué está seguro de ello sino que simplemente le resulta indubitable, tan solo por presentirlo, por ejemplo “Mi intuición me dice que si sigo por este camino encontraré la salida”, “Intuyo que este viaje no tendrá un final feliz” o “Tengo la intuición de que Juan no es una buena persona”.

Concepto de intuición

En Filosofía se diferencian las intuiciones empíricas, de los objetos que nos rodean, consideradas válidas por los empiristas y otra racional, sostenida por los racionalistas, que se refiere a captar de modo inmediato la esencia de las cosas y la relación entre ideas, por ejemplo, Descartes supone la existencia de ideas innatas puestas en nuestra mente por Dios.

El filósofo alemán Immanuel Kant (1724-1804) descartó las intuiciones puramente intelectuales y llamó intuiciones puras a aquellas percepciones directas de la razón que organizan lo que apreciamos a través de los sentidos, y que son las categorías de espacio y tiempo, ya que todo lo que captan nuestros sentidos están ubicados en un tiempo y en un espacio.

Los idealistas retoman el concepto de intuición intelectual, la que encuentran presente en el autoconocimiento, cuando el yo se conoce a sí mismo. Por otra parte, Edmund Husserl (1859-1938) creador de la fenomenología elabora el concepto de intuición eidética para llegar a conocer la esencia de las cosas. Las cosas existen en sí, como “eidos” siendo la intuición eidética la que relaciona esas esencias de los objetos con el fenómeno de conciencia. Husserl en definitiva acepta el mundo empírico tal como se presenta a la intuición estableciendo una interdependencia auténtica entre el hombre y el mundo.