Concepto de jesuita

La palabra jesuita se deriva del nombre del Hijo de Dios, Jesús, y se originó en el latín del medioevo. Los jesuitas era el nombre que despectivamente se les atribuyó a aquellos monjes que pertenecían a la Compañía de Jesús, fundada en el año 1534 por el religioso y militar español San Ignacio de Loyola. El Papa Pablo III la aprobó seis años más tarde. Sus integrantes hacen votos religiosos de castidad, pobreza y obediencia, y tratan de servir a Dios desde la perfección evangélica, con total obediencia a la autoridad papal. El término jesuita luego cobró popularidad entre los católicos y perdió su sentido peyorativo. Actualmente es la orden religiosa que cuenta con más miembros masculinos, y a ella pertenece el actual Papa Francisco.

Concepto de jesuita

El objetivo de creación de la orden era formar un conjunto de personas religiosas, sean o no sacerdotes que estén dispuestos a servir en misión en donde los necesiten. La prioridad era propagar el catolicismo y la formación cultural, habiendo sido un gran baluarte de la Contrarreforma.

En la conquista americana los jesuitas llegaron al nuevo territorio en 1568 estableciéndose en gran parte de América. Sin embargo a pesar de su obra notable el rey Carlos III los expulsó a través de la Pragmática Sanción el 27 de febrero de 1767. El apoyo incondicional de los jesuitas hacia el Papa y su creciente poder no solo religioso sino también político originó la medida, que no era sino una réplica de otras similares pues los jesuitas fueron motivo de muchas persecuciones, siendo Portugal el primer país en expulsarlos en 1758. Napoleón por ejemplo los calificó de organización militar no religiosa. Tanta fue la presión que ejercieron los monarcas absolutistas en el nuevo sistema llamado Despotismo Ilustrado y los pensadores franceses iluministas, que el Papa Clemente XIV suprimió la Orden en 1773, siendo aceptados solamente en Rusia. La Compañía de Jesús recién fue restaurada el 7 de agosto de 1814 por el Papa Pío VII.