Concepto de justicia social

Partiendo del concepto de justicia como aquello que debe asignársele a cada uno según lo que le corresponda, individualmente considerado, la justicia social alude al mismo concepto, pero tomado ese individuo como conjunto del cuerpo social, para atenuar las situaciones de desfavorabilidad en que las circunstancias lo han colocado.

Así, partiendo del concepto de justicia individual, podemos decir que si una persona trabaja es justo que se le abone un salario, o que si un alumno estudia y sabe la materia, es justo que se lo apruebe; pero en cuanto justicia social, podemos afirmar que si Juan (económicamente rico) y Pedro (económicamente pobre) tienen derecho a ir al colegio, pero Pedro por su situación económica carece de posibilidades de adquirir su material de estudio, de abonar el transporte, o no posee calzado adecuado, es justo que el Estado le provea de esas condiciones básicas para que tanto Pedro como Juan, que sí tiene las condiciones socioeconómicas necesarias, puedan complementar sus estudios. Esto significa que el dar a cada uno lo que le corresponde, como definición de justicia individual se convierte en dar a cada uno en función de sus requerimientos y necesidades, como definición de justicia social.

El liberalismo que inspiró la Revolución Francesa del siglo XVIII dejó al libre juego de la oferta y la demanda todos los aspectos de la vida social. No sólo los precios de los productos de consumo subían o bajaban de acuerdo a ese principio, sino incluso los salarios de los trabajadores, que eran una mercancía más, sin ningún derecho.

Un siglo más tarde los Estados comenzaron a proteger a las clases más desfavorecidos, como por ejemplo, los trabajadores con respecto a sus patrones, o a los pobres con respecto a los ricos, para asignarles igualdad de oportunidades, que es en lo que se basa la justicia social. Dar más al que menos tiene, para que en definitiva, todos puedan progresar, de acuerdo a su esfuerzo y a sus aptitudes individuales.