Concepto de libelo

La palabra libelo, reconoce su origen etimológico en el latín “libellus” que a su vez procede de “liber” = “libro”, siendo su diminutivo, por lo que podemos definirlo como un libro o escrito de contenido breve, por ejemplo un libelo político podría ser sinónimo de lo que conocemos como panfleto.

Puede un libelo contener cualquier tipo de escrito, aunque antiguamente se usaba para terminar el marido unilateralmente un matrimonio, a través del repudio, dejando constancia probatoria escrita de tal situación, para evitar que cualquiera de los ex esposos pueda ser juzgado de adúltero en el futuro, si se casaba nuevamente. Entre los hebreos, era aceptado el libelo de repudio matrimonial, y así consta en el Antiguo Testamento (Dt. 24, 1-4). El Nuevo Testamento consideró al matrimonio un sacramento indisoluble.

Concepto de libelo

Desde el medioevo, también se llama libelo a los escritos judiciales. Ejemplo: “el abogado presentó un libelo de interrogatorio de testigos” o “los esposos presentaron conjuntamente el libelo de divorcio”.

Más modernamente el libelo designa especialmente al escrito difamatorio e insultante dirigido a una persona para descalificarla. En general son anónimos o firmados bajo seudónimos. El filósofo iluminista francés, Voltaire (1694-1778) diferenció tres tipos de libelos: los políticos (como los escritos contra Luis XIV) los religiosos (por ejemplo el trato que le da San Jerónimo a Rufino o las disputas entre jesuitas y jansenistas) y los literarios que a veces se escriben en forma de versos (entre ellos puede citarse los intercambiados entre Boileau y Fontenelle). Voltaire califica de perversos a quienes los redactan, ya que insultan sin dar argumentos, por eso son breves, y en gran número de casos, mentirosos.