Concepto de logos

El origen etimológico de la palabra “logos” es griego. Deriva de λóγος y puede traducirse como aquella palabra que es producto de la reflexión racional.

En la primera mitad del siglo VI antes de la era cristiana comenzó a desarrollarse por parte de los sabios de Mileto, entre ellos, Tales, explicaciones racionales de lo que acontecía en la realidad, diferenciándolas de las mitológicas que son de tipo mágicas. Estas dos explicaciones, las basadas en el logos o razón, y en el mito, coexistieron durante mucho tiempo.

Concepto de logos

Heráclito considera al “logos” como el ser unificador, identificado con la inteligencia, que a la manera de una ley, ordena el continuo fluir evolutivo existencial. El “logos” es aquello que es común, eterno. Es la inteligencia, que a pesar de ser común a todos, cada uno la vivencia como algo personal y que se expresa a través de la palabra.

En el Cristianismo, específicamente en el Evangelio de San Juan, el “logos” se halla identificado con Dios.

En Psicología existe una escuela llamada Logoterapia, que fue fruto del pensamiento de Viktor Emil Frankl, un psiquiatra austriaco que vivió entre los años 1905 y 1997, y que padeció los tormentos de los campos de concentración nazis. Esta horrible experiencia y su resiliencia a esta situación extrema, lo motivaron a escribir su obra “El hombre en busca de sentido” y para desarrollar una terapia donde lo importante para el paciente es hallar el “logos” o sea la razón de su vida.

En Matemática, el escocés John Napier (1550-1617) unió la palabra “logos” con “arithmós” = número, ambas de origen griego, para acuñar el término logaritmo que designa el exponente al que elevarse un número para obtener el que se necesita.

Logotipo, también llamado coloquialmente logo (en el sentido de palabra) es un elemento gráfico (“tipo” significa señal) que se usa para identificar con palabras, una marca o una institución.