Concepto de lucro

El origen etimológico de la palabra lucro es latino, y proviene del vocablo “lucrum” que significa ganancia. Así decimos que una asociación no tiene fines de lucro cuando está constituida para fines de caridad, o que las empresas persiguen fin de lucro pues aspiran a obtener ganancias, lo que implica una diferencia positiva entre el costo de producción y el valor de venta de los productos. En general, todas las actividades económicas persiguen finalidad de lucro, pues se necesita obtener recursos para satisfacer las necesidades de quienes las ejercen, siendo la actividad empresaria y bursátil las más representativas de este ánimo.

Se denomina lucro cesante a aquella ganancia que se dejó de percibir. Por ejemplo, en el caso de un choque automotor entre un taxímetro y un auto particular donde el taxi es embestido y resulta el rodado con deterioros; se distinguen en el reclamo por los daños y perjuicios sufridos; el daño emergente, que es el costo de reparación efectivo del vehículo; y el lucro cesante, que es el dinero que el taxista deja de ganar por no poder salir a trabajar con el rodado. Otro caso podría estar dado por un trabajador que sufre un daño físico causado por un tercero, que lo incapacita para trabajar. Ese tercero deberá reparar además de los gastos de atención médica y remedios, el tiempo que el trabajador no perciba ingresos por causa del daño sufrido.

En Derecho Penal el ánimo de lucro es determinante para configurar ciertas figuras delictivas, como las defraudaciones y estafas, o el enriquecimiento ilícito de funcionarios.