Concepto de lusitano

No se sabe con certeza la etimología de la palabra lusitano. Procedería del nombre celta “Lusis” y de “tanus” sufijo gentilicio usado para la zona del Mediterráneo.

Los lusitanos son los habitantes de Lusitania, una de las provincias del antiguo Imperio Romano, ubicada al oeste de la actual España, comprendiendo la zona que se extiende desde el sur del río Duero en Portugal y parte de Extremadura en España.

No fue fácil para los romanos conquistar a los lusitanos. Uno de los caudillos más destacados que resistieron la invasión, fue Viriato, quien había logrado escapar de una trampa que les tendieron los romanos cuando los convocaron al reparto de tierras, para luego asesinarlos. Viriato tuvo varios éxitos, como logar dar muerte al pretor Vetilio que lo perseguía, y a los cuestores Cayo Plaucio y Claudio Unimano, logrando de este modo ocupar Segóbriga (hoy en Cuenca, España). Fue derrotado en el año 145 antes de Cristo por las tropas romanas al mando del cónsul Fabio Máximo Emiliano. Sin embargo, Viriato siguió con sus rebeliones aprovechando que las legiones romanas estaban ocupadas con la guerra de Numancia. Derrotó al pretor Quincio, pero fue replegado otra vez hacia Lusitania, donde derrotó en al año 141 antes de Cristo, al cónsul Serviliano. Firmó un tratado con Roma que no se cumplió, y traicionado por sus propios hombres, Viriato fue asesinado, lo que permitió a Roma conquistar el territorio lusitano.

Concepto de lusitano

Lusitania formó parte durante la República romana de otra provincia, la Hispania Ulterior. Al asumir el primer emperador romano, Augusto, en el año 27 a. C, creó esta nueva provincia imperial, y diez años más tarde le fijó nuevos límites. Su capital desde el año 15 antes de Cristo, fue Augusta Emerita, ciudad que se fundó en el año 25 antes de Cristo. Lusitania ocupaba todo lo que hoy es Portugal y una parte de España.

Como casi todos los pueblos antiguos los lusitanos eran politeístas. Su Dios supremo era Endovelicus, dios protector de la salud, a quien acompañaban como máximas divinidades, la diosa de la fertilidad, Ataegina y el dios de las jabalinas, Runesocesius. Su culto incluía sacrificios de animales y de personas. El símbolo de los lusitanos era un dragón de color verde. Su idioma era el lusitano, una lengua indoeuropea.