Concepto de mal

En general se lo define negativamente como ausencia de bien, y está asociado a lo que provoca daño, es ilícito, inmoral, erróneo o lesivo.

Entre los persas, existían dos dioses (dualismo religioso). Un Dios del bien llamado Ormus, al que se le oponía el Dios del mal, de nombre Ahrimán, hermano gemelo de Ormus. Este dios del Mal siempre existió en la mente de los hombres, y eligió ser malo en forma voluntaria. De él proceden los sufrimientos y las enfermedades. Solo será destruido cuando ocurra el Juicio Final.

Platón identificaba el mal con la ignorancia. Para Aristóteles es lo que se opone al logro del fin del hombre.

En el cristianismo el mal está representado por el diablo, llamado también Lucifer o Satanás.

Elegir la maldad es según el cristianismo una opción humana, producto de su libre albedrío. Según Santo Tomás Dios nunca pudo haber creado el mal pues es totalmente bueno. El mal es solo ausencia de bien y ni siquiera es querido por el que lo comete, pues lo que desea es otro bien. Por ejemplo el ladrón no comete el mal con la intención de producir ese daño, sino de apropiarse del bien ajeno. Cuando la acción no llega convenientemente al fin se denomina pecado.

La ética se encarga de valorar las conductas valiosas y disvaliosas y calificarlas como buenas o malas, y muchas de ellas pueden variar en las distintas sociedades y a través del tiempo.

Muchas veces el bien y el mal no aparecen tan antagónicos, como cuando se produce un daño para evitar un mal mayor. Así, quien rompe la puerta de una casa ajena, está cometiendo un mal, pero si es con el fin de salvar a alguien que está dentro en situación de peligro, ese daño es moralmente bueno. Por lo tanto lo malo o lo bueno está dado muchas veces por la finalidad del acto. Esto responde a la filosofía Kantiana, que expresa que el hombre puede distinguir el bien del mal, y el acto es bueno o malo según la intención de su autor, sin importar las consecuencias de la acción. Por ejemplo, si al romper la puerta para entrar a salvar a la persona, la golpeas con ella provocándole heridas, igual el acto fue bueno, pues el daño no fue intencional.