Concepto de maldición

Una maldición o imprecación, es un deseo expresado contra otra u otras personas, consistente en que les suceda algo desagradable, confiando en que mágicamente eso ocurrirá. En ocasiones las maldiciones están contenidas en objetos, o en construcciones (objetos o edificaciones malditos) que ocasionan daños o impulsan a quienes toman contacto con ellos, a cometerlos. En general, comienzan con la palabra ojala “Ojala lo que me robaste solo te sirva para adquirir remedios o abonar internaciones”, “Ojala que tengas un accidente por robarme a mi novia, y nunca puedan ser felices”

Desde las antigüedad histórica el hombre estuvo impulsado a creer que fuerzas sobrenaturales podían invocarse, profiriéndose deseos maléficos para causar perjuicios.

Es muy famosa la maldición de Tutankamón, faraón cuya tumba yacía sin encontrar en el Valle de los Reyes, muerto en su adolescencia, hasta que Howard Carter lo halló en el año 1922, llena de tesoros, afirmando algunos que en su tumba había escrita una maldición para quien osara molestarlo en su descanso eterno. A partir de entonces muchas muertes se sucedieron entre quienes habían hecho caso omiso de la maldición, aunque Carter murió recién en 1939.

Los gitanos, una nación históricamente discriminada fue acusada entre otras cosas de practicar adivinaciones, magia negra y tener contacto con fuerzas demoníacas, por lo cual se difundió mundialmente la efectividad de sus maldiciones, seguramente dichas a modo de defensa contra los ataques sufridos, que aún causan temor en muchas personas.

La propia Biblia menciona la existencia de maldiciones, como la que Dios le hizo al pueblo de Moisés por profesar idolatría, mientras le entregaba las Tablas de la Ley, aunque luego los perdonó.

En general, tienen un gran impacto psicológico sobre los que creen en ellas, pues si recibieron una maldición y están esperando que algo malo les suceda, estarán más predispuestos a angustiarse y a sufrir accidentes o enfermedades.