Concepto de maleficio

Maleficio es una palabra que se originó etimológicamente en el latín “maleficium”, siendo un vocablo compuesto, integrado por “male” = “mal”, por el verbo “facere” con el significado de “hacer” y por el sufijo “io” indicativo de resultado. Es por ello que maleficio designa la acción intencional de un sujeto de causar a otro un daño, generalmente asociado a prácticas de magia negra. En la antigua Roma el maleficio era toda acción dañina y dolosa (delito). En el Derecho Romano justinianeo se reconocen como fuentes de las obligaciones, además de los delitos o “maleficium” a los “quasi ex maleficium”, formas parecidas a los delitos, creadas por el pretor, llamados hy cuasi delitos que son cometidos sin intencionalidad.

Concepto de maleficio

El maleficio a partir de la Edad Media adquirió el significado de lo que es causado por un hechizo que se logra realizar conspirando con las fuerzas demoníacas. Son prácticas asociadas a la brujería, lo que también se conoció entre los aborígenes de América Latina pero con el nombre de gualicho.

Implica recurrir a fuerzas sobrenaturales maléficas para que alguien sufra; aunque científicamente se explican los resultados a partir de la autosugestión. El que realiza un ritual maléfico verá en cualquier situación penosa que le toque vivir a su víctima la obra de su acción; y quien se sienta receptor de un maleficio estará tan tenso y nervioso que será muy vulnerable a que algo malo le ocurra.

Los maleficios en ocasiones son conjuros que los sujetos a los que se pretende hacer daño reciben y que pueden causarles un gran impacto emocional, o estar contaminados con tóxicos, lo que lógicamente ocasionarán males.

En 1984 el escritor estadounidense Stephen King publicó una novela con el título “Maleficio”, donde el protagonista arrolla a una anciana gitana con su automóvil. La justicia lo absuelve pero la maldición gitana le hace padecer una extraña y grave enfermedad.