Concepto de mártir

La palabra mártir proviene en su etimología del griego “μάρτυρας” (martyros), de donde pasó al latín como “martyr”, siendo su significado, testigo. Es un concepto que nace con el cristianismo. Se aplica a aquellos casos que la persona a pesar de ser sometida a torturas que lo conducen a la muerte, no reniega de su fe, dando testimonio de su compromiso con sus creencias cristianas.

Así se habla del martirio de Cristo, y de los cristianos que sufrieron las persecuciones de los emperadores romanos durante la época posterior a la crucifixión de Cristo, acciones que Cristo ya había anticipado a sus apóstoles cuando les dijo que serían azotados y juzgados, por ser sus testigos.

Concepto de mártir

Entre los mártires cristianos podemos mencionar a San Pantaleón, que sufrió la persecución que encaró el emperador romano del Bajo Imperio, Diocleciano, en el año 303, siendo torturado y finalmente decapitado. También durante el mandato de este último emperador, que organizó la gran persecución, antes que el imperio adoptara el cristianismo como su oficial religión, sufrió el martirio Santa Inés, una joven virgen que permaneció en esa condición, pues se consideraba consagrada a Cristo, a pesar de ser condenada a habitar en un prostíbulo. Finalmente la decapitaron.

Fueron también mártires modernos, aquellos religiosos cristianos que se opusieron al nazismo, al comunismo y a otros regímenes totalitarios, y fueron perseguidos y muertos por ello.

Por extensión se dice que es un mártir todo aquel que defiende sus ideas a pesar de que ello le cueste la vida. Algunos suelen ser cuestionados, ya que por ejemplo el Che Guevara, que dio su vida por la causa comunista, es considerado un mártir por quienes comparten sus ideales; y un guerrillero terrorista por sus adversarios.