Concepto de mendaz

La procedencia etimológica de mendaz, la hallamos en el latín “mendax”, derivado tal vez de “mendum” que se traduce como “defecto” o error” y el sufijo de tendencia “ax”. Actúa en general como adjetivo, calificando a aquel o aquello que se muestra engañoso o mentiroso, o sea falto de verdad.

Ejemplos: “La historia que me relataste es a todas luces mendaz, jamás creería que te secuestró un alienígena y por eso no te vimos durante tanto tiempo” o “Fue tan mendaz con su jefe, inventando excusas sobre sus llegadas tarde que terminó despedido”.

Concepto de mendaz

La mentira, que es lo que caracteriza al mendaz, puede resultar de una imaginación frondosa, como ocurre con los niños, a quienes también los adultos engañan con historias mendaces como la de los Reyes Magos o Papá Noel.

En ocasiones tanto niños como adultos usan mentiras, las que pueden ser motivadas en el miedo a las consecuencias de decir la verdad; tratando, siendo mendaz de eludir responsabilidades por malas acciones: “Fui mendaz con mi madre sobre mis calificaciones para evitar sus reprimendas” o “El novio fue mendaz con su pareja pues si le decía que estuvo con su antigua novia, tal vez ella se enojaría”.

Otras veces ser mendaz obedece a la piedad, como cuando le decimos a alguien que se curará de una enfermedad y sabemos que eso no es cierto, para evitarle sufrimientos anticipados.

También se puede ser mendaz para mostrar atributos, cualidades o posesiones que no se tienen: “Su hija le dijo que trabajaba todo el día, que era responsable y obediente, pero la muy mendaz se iba a pasear con sus amigas” o “Mi vecino fue mendaz al mostrar un bonito automóvil como propio, cuando en realidad era de un amigo”.