Concepto de mentira

Mentira es la falta de verdad o tergiversación de la misma con fines de evitar una sanción o reproche, hacer daño, obtener un beneficio, para lograr el aprecio de otro, para ocultar una realidad dolorosa o vergonzosa, para evitar un sufrimiento (mentira piadosa) o simplemente por hábito, realizada en forma deliberada. El que miente habitualmente se llama mentiroso o mitómano, pues fabrica una realidad que no existe, y a veces puede llegar a creer en sus propias mentiras.

Son ejemplos de mentiras, el marido o la mujer que engañan a su cónyuge con un amante y no se lo dicen; el que ante un llamado o solicitud de auxilio se esconde o manda a alguien a decir que está ausente, el que dice tener un título, profesión o status social que no posee, el que dice amar a alguien, y está junto a esa persona por otras razones, como por ejemplo por su dinero, etcétera.

La mentira es siempre subjetiva. Si alguien afirma algo falso, pero está convencido de que es real, esa persona no miente; y por el contrario, si alguien afirma una verdad creyendo que está mintiendo, eso es una mentira.

Las mentiras pueden ser totales, si nada de lo que se dice es real, o parciales, si solo es cierta una parte de la afirmación o negación. También puede mentirse por omisión cuando se oculta la verdad en todo o en parte.

La mentira es moral y religiosamente reprochable, y jurídicamente puede constituir un delito, como el caso del falso testimonio, las injurias y las calumnias.

Hay ciertas mentiras que se hacen con el ánimo de bromear o de dar ejemplos, que los romanos llamaban “animus iocandi” que no pueden traer consecuencias de reproches ni reclamos éticos ni jurídicos. Santo Tomás de Aquino igual consideraba a las mentiras humorísticas como un pecado religioso venial. En el cristianismo el mentiroso es el diablo, Dios no miente, y manda a sus hijos no mentir.