Concepto de miserable

La palabra miserable reconoce su origen etimológico en el latín “miserabĭlis” derivada de “miser” con el significado de “desgraciado”.

La calificación de miserable podemos atribuírsela a cosas, sentimientos, experiencias, o personas, siempre con connotación negativa. Ejemplos: “la casa en la que vive Luis está tan arruinada, que presenta un aspecto miserable”, “es muy miserable de tu parte negarte a ayudar a tu hermano en una situación tan traumática”, “viví una de las más miserables experiencias, cuando fui secuestrada y privada de mi libertad y dignidad”, “Juan es tan miserable que guarda su dinero en el colchón y vive como un mendigo”, respectivamente.

Concepto de miserable

Ser un miserable en general es producto de las circunstancias. Referido a toda una vida, que sea miserable, implica sufrimientos, desgracias, carencias e infortunios, y mueve a compasión

En ciertos casos, y con una significación diferente, la persona miserable es la que se aprovecha de otros y los engaña para su provecho. También designa a quien tiene valores materiales pero los guarda y vive en forma denigrante. Lo miserable alude en todos los casos a escasez; en estos dos últimos casos (el del canalla o deshonesto y el del avaro) la falta es ética y espiritual.

En 1862, se publicó una novela romántica, cuyo título es “Los miserables” cuya autoría le pertenece al escritor francés Víctor Hugo, donde se analiza el contexto político francés (la Revolución Francesa, la era napoleónica, la restauración del absolutismo) y la pobreza de una sociedad tradicional y machista; siendo su objetivo, la defensa de los oprimidos y exponer su oposición a la pena capital.