Concepto de mita

La mita, entre los incas (aborígenes americanos que establecieron un imperio en la franja andina que va desde Ecuador hasta la zona norte de Argentina y Chile) significó un trabajo público, como forma de pagar tributos al Estado, que realizaban los hombres casados que contaban entre 18 y 50 años de edad, con capacidad laboral, ya sea en las minas, en obras públicas y formando parte del ejército. Se efectuaba por turnos rotativos y el Estado proveía sus necesidades básicas.

La mita era una gran fuente de ingresos, que se prestaba ya sea en las tierras del jefe inca (el Inca) o en las de los sacerdotes, la obligatoriedad subsistía mientras residiera en esas tierras; si las abandonaba, lo que podía hacer libremente, cesaba la obligación..

Cuando se produjo la conquista del territorio por parte de los españoles, éstos adoptaron el sistema de la mita al igual que el yanaconazgo (servicio doméstico de las clases menos favorecidas a la nobleza), pero con una importante innovación: no respetaron el sistema de turnos, que sí estaba legalmente impuesto, y así lograron un gran rendimiento económico para ellos, a costa del agotamiento, enfermedades, especialmente respiratorias (pues trabajaban en agostos túneles con escasísima ventilación) y hasta la muerte de las poblaciones originarias.

En las minas de Potosí, Huancavélica y Zacatecas, existentes en Bolivia, Perú y México, respectivamente, los aborígenes eran obligados forzosamente a trabajar en forma de mita, previéndose que cada mitayo lo hiciera una semana y luego tuviera dos semanas de descanso, por lo riesgoso e insalubre del trabajo. Sin embargo, en la práctica los turnos llegaron a durar hasta diez meses.

Ante la muerte de la mano de obra aborigen por las condiciones deplorables de trabajo, comenzaron a usarse para la tarea, esclavos o trabajadores a sueldo.