Concepto de monasterio

La palabra monasterio procede en su etimología del griego μοναστήριον, de donde pasó al latín como “monasterĭum”, con el significado literal de lugar donde viven los monjes. En los monasterios, edificaciones destinadas al culto religioso, con un lugar llamado iglesia destinado específicamente a ello, los monjes observan ciertas reglas que son propias de esa comunidad, que los acercan a la espiritualidad alejándolos de la vida mundana. Los sectores del monasterio destinados a la vida de los monjes se denominaban claustros. Contaban con bibliotecas, salas de reuniones y jardines.

Concepto de monasterio

En un principio el retiro era casi absoluto, ya que eran ermitaños y anacoretas. En el cristianismo, luego de la muerte y resurrección de Cristo, los monjes se entregaron a seguir el camino de la fe, despojándose de sus posesiones materiales, entregándose por completo a cumplir el mandato de Dios. El monacato tuvo origen en oriente donde los monjes con vida destinada al retiro espiritual y a la penitencia se establecieron en el norte africano desde el siglo III. La primera comunidad de monjes se radicó en la Tebaida (Egipto) creada por San Antonio. Las reglas que las regían fueron establecidas por San Pacomio y luego por San Basilio.

Las prácticas evolucionaron hasta que San Benito de Nursia (480-547) creó en occidente la orden de los benedictinos, fundando monasterios autárquicos, a la manera de ciudades religiosas, regidos por la “Santa Regla”, que primero resistida, pudo ser impuesta en el monasterio de Montecassino, ubicado al noroeste de la ciudad de Nápoles. La Regla estipulaba horarios que fomentaba los buenos hábitos para la oración, la comida, la oración, etcétera; obediencia al abad y votos de castidad. Luego se fueron creando otras órdenes religiosas con sus respectivos monasterios como las de los franciscanos y dominicos en el siglo XIII.

Con el tiempo los monasterios adoptaron lujos y ornamentaciones, merced a los regalos que recibían de los poderosos, como reyes y miembros de la nobleza, deseosos de comprar su Salvación.

Otras religiones también poseen monasterios donde viven sus monjes, como los saniasis hindúes, o los monasterios de los monjes budistas, que se denominan viharas.