Concepto de necrológico

La palabra necrológico tiene su origen en el indoeuropeo “nek” término con el que se designaba a un cadáver, tomado por el griego como “nekrós”. Logos significa estudio, por ello es que necrología es el estudio cuyo objeto es la muerte. Lo relativo a ella es lo necrológico, donde “nekros” se acompaño del sufijo “logos” en el sentido de expresión.

Estamos acostumbrados a ver la palabra necrológico en los avisos fúnebres, donde se da aviso por lo general a través de diarios locales del deceso de una persona, informando sobre su nombre y apellido, fecha de la muerte, lugar del velatorio, entierro o destino de sus restos, acompañado de los mensajes de pesar de familiares y amigos. Esto se hace a título informativo, para compartir el dolor, y también sirve de prueba, por ejemplo, para que algunos parientes justifiquen su falta al trabajo por razones de duelo, y para ello presentan el recorte del aviso necrológico, que suele estar ubicado en un sector especial bajo el título de “fúnebres”, “necrológicas” o dentro del rubro “servicios”.

Concepto de necrológico

A veces puede hacerse una síntesis de los principales eventos de la vida del muerto, destacando sus virtudes y logros; a manera de homenaje, y publicarse en forma de artículo necrológico, por parte de sus compañeros de trabajo, familiares, o amigos.

Ejemplos de uso: “el abuelo antes no leía las necrológicas, pero desde que encontró publicados algunos conocidos de su edad, no pasa día sin buscar esa sección del periódico, y se angustia” o “leí en las necrológicas que ha fallecido el padre de mi amigo, debo ir a darle los pésames”.