Concepto de objetivo de una empresa

Las empresas se constituyen, como toda organización, en torno a objetivos. En este caso, la finalidad en general, u objetivos a largo plazo de todas las empresas, es obtener las máximas ganancias posibles, y posicionarse en el mercado, con su marca y su prestigio.

A estos objetivos generales, cada empresa adiciona sus objetivos específicos, que estarán dados por la situación que está atravesando cada una de ellas en particular. Si una empresa está en crisis, su objetivo a corto plazo no podrá ser abrir nuevas sucursales, o contratar más personal, u otro tipo de inversiones, lo que sí podrá hacer durante un período de bonanza.

Los objetivos específicos de cada empresa, entonces, deben adecuarse a su situación actual, deben ser concretos (abrir dos sucursales, incrementar el 20 % sus ventas, incorporar nuevos rubros o la prestación de otros servicios, maximizar la calidad, etcétera) y ser medibles, a través de evaluaciones periódicas, para observar si se están alcanzando.

Muchas empresas han incorporado entre sus fines, a los sociales o altruistas, como por ejemplo, donar una parte de lo recaudado a obras benéficas o crear fundaciones, lo que les da una imagen de empresa solidaria, y le permite además, manejar parte de sus impuestos dirigiéndolos a las obras de caridad que elijan realizar, y no las que determina la autoridad pública (de todos modos, hay un límite legal para descargar las donaciones de los tributos).

Para alcanzar los fines, se debe plantear un plan o estrategias de acción, que con los menores costos, pero sin restar calidad, permita cumplirlos.

Toda empresa exitosa debe ser orientada en base a una planificación flexible, que apunte a objetivos claros, posibles, evaluables y rentables.