Concepto de ocio

El ocio es el tiempo que usamos como mejor nos place (descartando el que empleamos para comer, dormir, trabajar y estudiar) ya sea para divertirnos, no hacer nada, leer, pasear, jugar o pensar. Es esta última actividad la que los antiguos griegos privilegiaron como virtud del ocio, ya que el hombre en esos momentos, alejado de sus tareas cotidianas podía dedicarse a hallar verdades supremas y elaborar ideas creativas y muy productivas para sí mismo y para los demás. El trabajo era cosa de las clases inferiores y de los esclavos, y el ocio, propio de los sabios y filósofos.

Concepto de ocio

Es en la Antigua Roma donde el ocio cobra una idea ajena a la moral. En este caso, el ocio ya no es creativo, sino un modo de descanso para los períodos de paz donde los guerreros disfrutan de su tiempo libre preparándose para nuevas guerras, y donde el pueblo es entretenido por los gobernantes a través de espectáculos públicos como forma de dominación.

Con el desarrollo industrial y el desarrollo del capitalismo el ocio pasó a un segundo plano y solo le fue permitido a unos pocos, siendo mal visto, ya que era lo opuesto al negocio, generador de productividad y rédito económico, aunque en torno al tiempo libre se ha montado también una industria que ofrece una gran cantidad de alternativas para disfrutarlo al máximo, en cuanto a tecnología, viajes, etcétera.

Actualmente el ocio es considerado una necesidad para reponer energías, y por ello se establecen dentro del calendario laboral, interrupciones destinadas al descanso, ya sea por fines de semana, feriados o vacaciones, para que podamos tener libertad de hacer lo que nos gusta, lo que a veces puede coincidir con tareas que cuando nos son impuestas, no se consideran ocio pero sí cuando las hacemos por placer, como sucede cuando un fin de semana disfrutamos de arreglar el jardín, pintar un cuarto o estudiar música.

El tiempo dedicado al ocio, cuando es el que prima en un individuo adulto, lo califica negativamente como holgazán.