Concepto de pago

La palabra pago significa lugar fuera de las ciudades, en su etimología latina (pagus), aludiendo a la tierra fuera de las ciudades en que se habita. Cuando decimos “Extraño a mi pago, se está haciendo alusión a este significado de la palabra pago”. Los antiguos romanos de las ciudades llamaron paganos, pues vivían en los pagus, a los campesinos que no aceptaron la religión cristiana, luego del siglo IV, oficializada por el emperador Teodosio, y que sí fue aceptada en las ciudades.

Legalmente el pago, que los romanos llamaban solutio (de solvo o solutum) y que significaba desatar o desobligar, significaba cumplir con la prestación a la que se habían obligado. Este cumplimiento debía hacerse de acuerdo a lo estipulado, en dinero, en especie, dando en este caso la propiedad o la tenencia, o podía consistir en hacer algo para otro. Actualmente el pago tiene jurídicamente la misma significación. Cuando un empleador entrega a su empleado el dinero de su sueldo, cuando un obrero trabaja para cumplir con su obligación laboral, cuando el propietario de un inmueble lo entrega al adquirente pues lo ha vendido a cambio de un precio, cuando un profesor enseña porque recibe a cambio un salario, están todos pagando, pues cumplen con la prestación que deben.

Cuando alguien no cumple con el pago de la obligación asumida se dice que es moroso, y deberá hacerse cargo de los daños e intereses de la deuda.

El pago en dinero de una deuda, puede hacerse en efectivo, por cheque, por tarjetas, y puede efectuarse al contado o en cuotas, si el convenio lo permite.

Se dice que una persona que está cumpliendo una condena por un delito, está pagando su deuda con la sociedad, pues es un modo de restaurar la justicia infringida.

El pago indebido ocurre cuando se ha pagado por error excusable o sin causa. En este caso es posible pedir la devolución de lo pagado.

Contablemente el pago es una salida de dinero que se efectúa como contraprestación de lo recibido. Se diferencia del gasto pues éste no posee contraprestación alguna.

En el lenguaje cotidiano se habla de pago, para referirse incluso a contraprestaciones que no son de índole patrimonial. Así se dice “Me pagaste tantos años de cuidado y cariño, yéndote de casa”, “El pago por mi amor es tu indiferencia”, “Me pagó con la misma moneda”, etcétera.