Concepto de papiro

La palabra papiro proviene del egipcio, per-peraâ = flor real. El papiro es una planta acuática que los antiguos egipcios utilizaron, para crear un fino papel blanco, cortando en pedazos y aplastando sus gruesos tallos, previamente remojados, usándolo para escribir y dibujar. Por ejemplo, el “Libro de los Muertos” eran manuscritos sobre papiros que se colocaban en las tumbas y el “papiro Ebers” del siglo XVI a. C compilaba unas setecientas medicinas, lo que revela sus grandes avances científicos. Para los textos sagrados se elegían los papiros de mayor calidad, llamados Hieráticos.

La Biblia hebrea, el Éxodo, muestra que si bien el papiro tuvo como máximo uso el de servir para soporte de escritos, tuvo otras aplicaciones, como construir una cesta, para Moisés, por parte de su madre, endureciendo el papiro con betún y pez.

Se exportaron en forma de rollos por lo que se difundió entre los pueblos mediterráneos, siendo el precedente de nuestro actual papel.

Los griegos tomaron el vocablo egipcio, y lo transformaron en πάπυρος, de donde pasó al latín como “papyrus”.

Para poder escribir sobre el papiro se usaba un cálamo, que se obtenía cortando a bisel, el tallo del junco. Los romanos usaron plumas, que al ser más flexibles, pudieron dar a sus caracteres gráficos formas más redondeadas.

Los papiros, que comenzaron a usarse desde el año 3.035 a. C, tal como lo demuestra el encontrado sin uso en la tumba de un funcionario; en el siglo IV fueron reemplazados por la vitela, pergaminos de mayor calidad y duración, confeccionados con pieles de animales, ya que los papiros eran sensibles a la humedad y al calor, por lo cual debían guardarse, impregnados los rollos en aceite y dentro de recipientes de arcilla o madera. Recientemente se ha hallado un papiro de la última época, que plantea la posibilidad de que Jesús estuviera casado.