Concepto de Paraíso

El Paraíso es el lugar ideal (en el sentido de perfecto y también en el de inmaterialidad) donde supuestamente van las almas puras o purificadas en el Purgatorio, luego de la muerte.

El origen de la palabra, podemos hallarlo en el persa “paerdís” con el significado de “lugar cercado” que entre los persas eran bellos jardines arbolados. Lo tomó el griego como παράδεισος que puede leerse como “paradeisos” y pasó al latín como “paradisus”, vocablo integrado por “pairi” en el sentido de “alrededor” más “dis” que puede traducirse como “crear”.

Concepto de paraíso

En el judaísmo no hay una descripción del Paraíso pues las recompensas o dolores se dan en la Tierra, aunque los sabios del Talmud creen que existe un Gan Eden (Jardín del Edén) donde se alojan las almas justas, lo que sería un Paraíso; y para el cristianismo el Paraíso es el lugar donde van los buenos creyentes que no han cometido pecados o que ya los han expiado, pasando primero por el Purgatorio. Es el lugar donde habitaron Adán y Eva antes de pecar. En el Islam como equivalente a Paraíso se habla del Yanna. De sus siete niveles, el más alto y perfecto del Yanna está reservado para los piadosos, los profetas y los mártires. Allí todos los deseos serán satisfechos y no existirá pena ni dolor. Esto es coincidente con el Paraíso del cristianismo, al que también se lo conoce como Cielo, que es lo opuesto al Infierno donde habitan las almas perversas.

Por extensión, llamamos Paraíso a todo lugar bonito, placentero y que infunde paz: “Este lugar es un paraíso, con flores, pájaros, sol, mar y risas” o “Mi vida a tu lado es un paraíso, eres muy bueno, cariñoso y me llenas de amor”.

Económicamente un “paraíso fiscal” es aquel lugar donde las personas pueden depositar sus ahorros sin tener que rendir cuentas a los efectos impositivos en sus países de origen.

Literariamente “El paraíso perdido” es un poema clásico narrativo del poeta y ensayista inglés John Milton, publicado en 1967. Trata de la expulsión de Adán y Eva del Paraíso, en esta obra el Paraíso y el Infierno están considerados como estados anímicos.