Concepto de petición

La palabra petición proviene en su etimología del latín “petitionis”, integrado por el verbo “petere” que indica pretender alcanzar un objetivo, de donde se derivó “pedir” y por el sufijo “tionis” que indica acción.

La petición es una solicitud, un pedido que alguien efectúa a otro para lograr alguna concesión, la que puede hacerse en tono de ruego o bajo amenazas o advertencias, pudiendo efectuarse por cualquier medio de comunicación y en forma oral o escrita. Cuando se realiza en un proceso judicial, las peticiones dirigidas al Juez o Tribunal deben reunir determinadas formalidades y realizarse respetando los plazos procesales.

El hombre necesita de los demás para cumplir muchas de sus necesidades vitales, y por ello se ve obligado a efectuar peticiones, por ejemplo, la petición a la novia de que acepte casarse, la petición del hijo menor de edad de la autorización de sus padres para viajar al exterior, la petición de empleo que puede partir del empleador que necesita contratar un dependiente o de quien necesita trabajar y peticiona un puesto de trabajo, etcétera.

El derecho de peticionar a las autoridades le corresponde a los habitantes de las sociedades democráticas, por ejemplo para reclamar por viviendas dignas, por seguridad, por justicia, por subas impositivas, etcétera, lo que puede hacerse en forma individual, o conjunta por ejemplo a través de manifestaciones o marchas. No todas las peticiones son legítimas o legales, pues hay peticiones ilegales, como ocurre cuando un secuestrador peticiona un rescate para liberar a su víctima.

Las peticiones también suelen tomar la forma de ruegos, los que suelen dirigirse a superiores o cuado los creyentes a través de ruegos y rezos peticionan a la divinidad.