Concepto de porfía

La palabra porfía se derivó del latín “perfidia” integrada por el prefijo instrumental “pre” y “fides” en el sentido de “lealtad”. La perfidia designaba a quien era traicionero o no leal, que en el medioevo cristiano se aplicó a los herejes, que renegaban o traicionaban la fe cristiana, con obstinación, y de allí hasta la actualidad, quien porfía es el que se aferra a sus creencias, hechos o quehaceres de modo tenaz y caprichoso.

Se aplica en diversos ámbitos y actividades, siendo en general sinónimo de poca apertura mental y escasa capacidad para realizar una escucha activa, por ejemplo: “Juan me porfía que tiene razón y no escucha mis argumentos; así jamás cambiará de idea y si está equivocado no tendrá posibilidad de enmendar su error”, “El porfiado de mi amigo siguió la ruta que había planeado a pesar de que le dijeron que no lo conduciría a la ciudad que trataba de encontrar, y por eso se perdió”, o “Es tan porfiado que no escucha los consejos de sus padres ni los de sus maestros”.

Concepto de porfiado

En Filosofía a quienes porfían de sus conocimientos y confían en su certeza sin admitir discusión se los llama dogmáticos.

Sin embargo la porfía puede ser útil en ciertos casos. Ejemplos: “Insistió tanto en graduarse este año que a pesar de todas los obstáculos, lo logró por porfiado” o “Debes porfiar en tus convicciones si estás seguro de ellas, y no cambiarlas por miedo o para lograr la aprobación de los demás”. El poema de Mario Benedetti “No te rindas” trata de esta recomendación de no ceder, de porfiar para alcanzar los sueños. Manuel Sandoval, en su soneto “Lucha y confía” nos dice que nunca son inútiles, ni el afán ni la porfía.

La banda de música uruguaya de rock creada en 1984 “El cuarteto de Nos” lanzó el 25 de abril de 2012 su décimo tercer álbum de estudio al que tituló “Porfiado”.

Existen unos muñecos que se caracterizan por retomar su posición inicial, tras balancearse al ser golpeados que se denominan “Muñecos bobos” o “porfiados”.