Concepto de pragmática

La palabra pragmático proviene del griego, en su etimología, de donde pasó al latín como “pragmaticus” significando “pragma”, hecho o acción y “ticus” = “relativo a”. Lo pragmático es por lo tanto lo que se ajusta a los hechos, lo práctico.

En el ámbito del lenguaje la pragmática lo estudia en cada contexto, pues éste es el que le otorga a cada palabra o frase su específica significación. Debe entenderse por contexto todas las circunstancias extra lingüísticas que puedan influir en la comunicación, incluyendo todos los factores culturales y personales de los involucrados en el acto de habla. La no identificación de estos factores contextuales que influyen en la situación comunicativa puede llevar a malos entendidos.

En sentido jurídico, las pragmáticas eran normas jurídicas que en la España del Antiguo Régimen emanaban de una autoridad competente diferenciándose de otras disposiciones normativas, como las cédulas y decretos reales, por sus específicas fórmulas. Se destinaban a regular y corregir instituciones.

Se dice de algo o alguien que es pragmático cuando se relaciona con el sistema filosófico conocido como pragmatismo, término que introdujo en el año 1898, Willam Janes, que considera como moral y verdadero aquello que resulta útil. Escribió “Filosofía de la experiencia” oponiéndose al cientificismo y a la metafísica idealista. Fue una tendencia que se desarrolló en Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XIX, desarrollando la idea de que el conocimiento era práctico y no teórico. El autor más rigurosa en esta corriente fue John Dewey (1859-1952) sostuvo el valor instrumental de las ideas.