Concepto de predicción

La palabra predicción procede etimológicamente del latín “praedictio”, término integrado por el prefijo de prelación “pre”, por el verbo “dicere” que significa, “decir” y por el sufijo de acción y efecto “ción”.

Una predicción es un anticipo de lo que va a suceder, ya sea que se base en estudios racionales o en meras intuiciones. Algunas personas creen tener dotes especiales para realizar predicciones (ser clarividentes) y otras se basan en ciertos signos como las líneas de las manos, la borra de café, las imágenes de los naipes, etcétera. No hay ninguna evidencia científica que corrobore que sus predicciones son ciertas, sino más bien todo hace suponer que se aprovechan de la ingenuidad o la desesperación de quienes recurren a ellos, para saber lo que les sucederá en épocas futuras.

La ciencia realiza predicciones en base a antecedentes y estadísticas, lo que es muy positivo sobre todo a nivel preventivo. Si hay predicciones de fenómenos climáticos adversos, por ejemplo, podrán tomarse medidas que resguarden a la población, aunque obviamente la anticipación de condiciones futuras no da certeza de su ocurrencia, o del modo en que los fenómenos se manifestarán.

Ejemplos: “recurrí a una adivina quien me predijo que este año conoceré al amor de mi vida”, “De acuerdo a la predicción de mi padre lograré llegar a ser tan buen profesional como él, ya que me ve muy responsable” o “las investigaciones son unánimes y predicen que el planeta se calentará progresivamente en los próximos años”.

Cuando los científicos realizan anticipaciones, dichas predicciones en general toman el carácter de hipótesis. Cuando se predice de acuerdo a una inspiración divina, se trata de una profecía. Son célebres las predicciones proféticas de Nostradamus, médico y astrólogo francés que vivió entre los años 1503 y 1566, que se cree se han venido cumpliendo muchas de ellas. Predijo que el fin del mundo ocurriría en el año 3797.