Concepto de prelado

La palabra prelado se originó etimológicamente en el latín “praelatus” o “praeferre”, palabra compuesta por el prefijo “prae” que designa antelación, y por un derivado del verbo “fero” que significa “preferir”. Puede definirse a un prelado como a un preferido en el orden eclesiástico, pues es designado por el Papa, máxima autoridad del catolicismo, religión que establece entre sus autoridades religiosas un orden jerárquico.

Los prelados son las autoridades de diócesis, territorios que agrupan muchas parroquias, como los arzobispos (al mando de las archidiócesis, diócesis superiores en rango) y los obispos. Otros prelados son abades, vicarios generales y priores. Por pedido del obispo de una diócesis, el Papa puede conceder a ciertos presbíteros o sacerdotes a causa de sus méritos, la condición de prelado de honor de Su Santidad, lo que hace que se distingan de otros sacerdotes, en su vestimenta, títulos e insignias. Entre los prelados hay también algunos mayores y otros menores, según estén o no investidos de cargo episcopal o de máximo grado.

Concepto de prelado

Algunos prelados no tienen territorio asignado a su mando, por ello sus distinciones son honoríficas, como sucede con los monseñores o los miembros de la casa papal. También pueden otorgarse prelaturas personales para dirigir determinadas misiones, tanto a religiosos como a laicos.

Un prelado cuya vida generosa, lo ha hecho legendario, y hoy recordamos como Papá Noel, que reparte en navidad regalos a los niños, fue San Nicolás, encarcelado por el emperador del Bajo Imperio Romano, Diocleciano, último en perseguir a los cristianos. San Nicolás fue liberado por su sucesor, Constantino, que se convirtió a la nueva fe, en su lecho de muerte.