Concepto de prestigio

La palabra prestigio se originó en el latín “praestigium” y designa la acción y el efecto de prestigiar, vocablo integrado por el prefijo que denota antelación: “prae” y por el verbo “stringere” en el sentido de “atar”. En sus inicios hacía referencia a actos o trucos de magia, que en forma engañosa creaban ilusiones en los espectadores.

Cuando hablamos de prestigio actualmente, aludimos al buen nombre de alguien, sea una persona física o jurídica, un individuo o un grupo, o también se aplica a alguna marca o símbolo. El prestigio se adquiere con el tiempo en base a una historia de éxitos y logros.

Concepto de prestigio

El prestigio se logra en un grupo social, cuando los demás integrantes reconocen a algo o alguien como digno de respeto, aceptación y admiración, lo que conlleva adhesión, simpatía y promesa de éxito.

Ejemplos: “El prestigioso escritor dio una conferencia que convocó a cientos de admiradores”, “Enviaré a mi hijo a la institución educativa de una ciudad distante ya que es muy prestigiosa y eso le asegurará un buen futuro”, “La empresa de mi primo ha crecido mucho y tiene gran prestigio en el rubro” o “El político ha perdido prestigio luego de las denuncias por corrupción”.

La sociedad otorga prestigio a ciertas actividades y profesiones en desmedro de otras, en razón de las aptitudes que requiere o la función social que realizan. Ejemplos: “Te asegurará más prestigio realizar estudios de postgrado”.

En la antigüedad y hasta la Edad Contemporánea la familia de origen determinaba situaciones de prestigio, ya que había sectores marginados y otros destacados, especialmente los que se dedicaban a actividades de mando y guerreras comprendiendo también a aquellos que poseían titulos nobiliarios. Si bien hoy no desaparecieron las diferencias, rige la igualdad legal.

Desde el punto de vista sociolingüístico el prestigio es la manera como se denominan los dialectos o formas particulares de una lengua asociados a clases sociales elitistas o dominantes. El prestigio encubierto es la exageración de ciertas particularidades de una lengua para diferenciarse por género, social o regionalmente y que se alejan de sus usos correctos. Ejemplos: “La pacienta”, “¿Qué onda?” etcétera.