Concepto de prioridad

La palabra prioridad se derivó del latín “prior” con el significado de anterior, y hace mención a lo que tiene antelación en su resolución o logro, con respecto a otros sujetos, objetos u otras cuestiones.

La prioridad puede ser establecida de modo subjetivo: “En mi escala de valores, la prioridad la tiene mi familia”, “Le doy prioridad a mis obligaciones con respecto al ocio” o “Si tengo dos festejos, y uno de ellos lo protagoniza mi mejor amiga, a ella le otorgo la prioridad”; o legal: “La ley prioriza los intereses sociales por sobre los individuales, es por ello que no puedes hacer en tu casa un ruido que sea molesto para tus vecinos”, “Las embarazadas tienen prioridad para ir sentadas en el ómnibus, según el reglamento de la empresa”, “En esta senda tiene prioridad la circulación de bicicletas” o “La prioridad de paso la tiene quien circula por la derecha”, “En los créditos hipotecarios, tiene prioridad de cobro, en caso de ejecución, el primer acreedor que registró su derecho” o “Los hijos tienen prioridad en el cobro de la herencia, a través de la institución de La Legítima de los herederos forzosos”.

Concepto de  prioridad

Las prioridades legales se establecen por medios de leyes y reglamentos a los que los habitantes deben someterse, independientemente de su voluntad, y el único modo de cambiarlas es a través de otra ley posterior, que considere que dichas prioridades resultan injustas o no adaptadas a los nuevos tiempos. Sin embargo, las prioridades subjetivas, por el solo hecho de depender de nosotros mismos pueden ser modificadas a nuestro antojo mientras no perjudiquemos a otros, en cuyo caso seremos sancionados: “he cambiado mis prioridades: hasta hace poco le dedicaba más tiempo a las necesidades de los demás y ahora antepongo las mías” o “Dejaré de priorizar lo económico y buscaré un trabajo que aunque tenga menor salario me gratifique espiritualmente más”.