Concepto de procaz

El adjetivo procaz se originó en el latín “procax” y califica todo aquello que resulta imprudente, irrespetuoso, atrevido o desvergonzado. Lo procaz desafía convencionalismos y ritos, para traspasar los límites impuestos por las normas sociales. A veces es de mal gusto, vil, bajo y grosero, y en este caso, además de ser procaz, resulta soez, y a todas luces condenable.

Lo procaz en algunas situaciones puede provocar reacciones positivas e invitar a un cambio, cuando estimula a la reflexión a través del desafío. Uno de estos casos pueden ser obras artísticas y literarias no convencionales. El pintor y dibujante austriaco Egon Schiele (1890-1918) representante del expresionismo en su país, realizó autorretratos desnudo, y de ese mismo modo retrató a muchachas jóvenes y niños por lo cual fue acusado de corrupción de menores. Su obsesión por el erotismo le vale a su obra la calificación d procaz, siendo muy controvertido.

Concepto de procaz

Edward Gorey (1925-2000) fue un escritor estadounidense que tituló a uno de sus libros “La procaz intimación” describiendo conductas eróticas de mujeres que actúan tentadas por el demonio.

La película de coproducción española-dominicana, estrenada en 2015, titulada “El rey de la Habana” dirigida por Agustí Villaronga, trata la historia de un convicto fugado de prisión, Reinaldo, que trata de sobrevivir en la Cuba de los 90, donde se conjugan la alegría, la tristeza, el hambre y también lo procaz, pero incorporado con un fin: el de dar testimonio de una realidad social angustiante.

La calificación de procaz en cuanto a la conducta, el lenguaje o el estilo de vida, es subjetiva y depende mucho de la cultura y del momento histórico desde el que se lo juzgue. Por ejemplo, ir a la playa en mayas mostrando gran parte del cuerpo al desnudo, no tiene nada de procaz en la cultura occidental, y sí la tiene en la oriental. Incluso dentro de una misma cultura, los adultos mayores suelen considerar procaces ciertas palabras que usan los jóvenes con habitualidad, su modo de vestir provocativo o sus acciones, cuando para ellos es absolutamente normal y para nada irreverente.