Concepto de prócer

La palabra prócer reconoce su origen etimológico en el latín “procĕris”, con el significado de “alto” o “elevado”.

A fines del Antiguo Régimen, en España, los próceres constituían un grupo o estamento creado por ley (Estatuto Real de 1834) por el cual formaban parte de la Cámara alta, dentro de la Asamblea Legislativa, elegidos por el Rey de entre los nobles y los poseedores de mayores riquezas. Rigió hasta 1836.

Se aplica en la actualidad, a aquellas personas, de gran prestigio histórico, que han contribuido en primera instancia (pioneros) a la consecución de alguna causa de interés común, especialmente a nivel nacional, como por ejemplo a la liberación de un territorio. Muchas veces los próceres también son héroes, ya que sus actitudes valerosas en pos de sus ideales les hacen ejecutar hechos que van allá de lo haría el común de la gente. Sin embargo, no todos los héroes son próceres, ya que por ejemplo, un bombero que arriesga su vida para salvar la de otros en un incendio, es un héroe anónimo, no un prócer.

Concepto de prócer

Los próceres son entonces, personajes destacados por sus virtudes: entereza, valor, generosidad, entrega; que poseen relevancia pública y que pasan a la Historia, formando el bagaje cultural de una comunidad.
Los próceres están muy vinculados a la historia de cada nación. Ejemplos: José de San Martín y Manuel Belgrano son los próceres más importantes en Argentina; en Venezuela lo son: Simón Bolívar, Andrés bello, Antonio José de Sucre y Francisco de Miranda.

Existen, aunque en menor medida, ya que en general los próceres nacen de las luchas independistas y al frente de batalla van los varones; también mujeres próceres, como Manuela Beltrán, que se enfrentó al gobierno colonial español en Colombia, por los excesivos impuestos que se pretendían cobrar, rompiendo el edicto. También participó de la insurrección de los comuneros de 1781.

También se habla de próceres a nivel institucional, denominándose así por ejemplo, a quienes fundaron empresas prestigiosas.