Concepto de profeta

La palabra profeta se originó en el latín “propheta”, integrada por el prefijo de antelación “pro” y “phemi” que indica la acción de hablar. Por lo tanto un profeta es el que anticipa un suceso mediante sus dichos o expresiones. Es un término de uso en el ámbito religioso pues el profeta cumple una misión divina de llevar a los hombres un mensaje, pedido o decisión de la divinidad, que se denomina profecía.

En otros pueblos antiguos también hubo profetas. En Grecia el término era προφήτης o profētēs y se aplicaba a hombres y mujeres (proetas y profetisas) que en un estado de éxtasis lograban conocer los designios del dios Zeus.

Concepto de profeta

En las religiones monoteístas, los profetas fueron aceptados por judíos cristianos y musulmanes.

Entre los profetas hebreos hay varias clases, agrupados 1. Como profetas de la Torá entre los cuales podemos nombrar a Moisés y a Aarón; 2. Los primeros profetas como Josué, Débora y Samuel; 3. Los mayores, llamados así por tener el texto bíblico profético mayor extensión (Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel) y los doce menores entre los cuales están Joel, Jonás y Miqueas.

El Islam reconoce como su fundador al profeta Mahoma quien a sus cuarenta años en el año 610 tuvo la Revelación que le fuera confiada por el Arcángel Gabriel.

Los profetas son elegidos por Dios y ningún humano puede considerarse tal por su propio designio, lo cual ha ocurrido con frecuencia dando nacimiento a los que se conocen como falsos profetas, algunos movidos por un autoengaño, una enfermedad mental o ansias de poder y notoriedad.

Los que tienen la capacidad de predecir el futuro si bien pueden llamarse profetas, más precisamente, son adivinos.