Concepto de Purgatorio

El origen de la palabra purgatorio lo hallamos en el latín “purgatiorum”, del verbo “purgare” en el sentido de purificar o limpiar.

Este término es empleado fundamentalmente en el ámbito religioso, especialmente en el judaísmo, el catolicismo y la iglesia copta ortodoxa. Los protestantes solo reconocen la existencia del Cielo y del Infierno, obteniéndose la Salvación por la fe.

El purgatorio es un lugar inmaterial que aloja las almas de los muertos transitoriamente hasta que logren purificarse, expiando sus pecados, pagando sus deudas terrenales, para luego poder entrar sanado al paraíso, siempre y cuando no hayan cometido durante su vida pecados mortales, en cuyo caso su destino será el infierno. Deben haber muerto en Gracia y amistad con el Creador, aunque no totalmente puros.

Concepto de purgatorio

Entre las penas que se sufren en el Purgatorio podemos mencionar: la Dilación de la Gloria (postergación de la visión divina), la Pena de Sentido (con fuego)

La estadía de las almas de los difuntos en el Purgatorio es de tiempo variable, y pueden reducirlo las plegarias, haciendo el sacrificio de la eucaristía e indulgencias, obras de penitencia y limosnas. Otro hecho que aminora el tiempo del Purgatorio es haber los católicos confesado en vida sus pecados. Hay lugares dentro del Purgatorio que están más cerca del Infierno y otros del Cielo.

Para el judaísmo al Purgatorio van los pecadores, albergándose en uno de sus siete niveles, según la falta cometida, y deberán permanecer allí entre un mes y un año según cuan grave haya sido la falta. Por eso la oración de duelo (kadish) se hace durante ese año, ya que más de eso no permanecerá el alma en el purgatorio.

Dante Alighieri, en “La Divina Comedia” nos hace un recorrido por el Paraíso, el Infierno y el Purgatorio, describiendo este último en el segundo de sus cantos: Está dividido en una antesala o Antepurgatorio, en el pie de la montaña el Purgatorio propiamente dicho y el Paraíso Terrestre, en la cima.