Concepto de puritano

La secta presbiteriana de los puritanos tuvo inicio en el siglo XVI, con gran influencia durante el reinado en Inglaterra, de Isabel I.

Se trataba de calvinistas ortodoxos que no admitían en sus ritos ningún vestigio de catolicismo, ciñéndose a la Biblia de modo riguroso, la que cada uno debía interpretar, y por lo tanto debía tratar de lograrse el mayor grado posible de instrucción y educación; apartándose de las comodidades mundanas. Si bien despreciaban el ocio y el lujo, no renegaban de la actividad mercantil ya que veían en el empresario exitoso una compensación de Dios, por lo cual fueron bien acogidos por la clase burguesa. Sin embargo, si bien el dinero no era mal visto como fruto del esfuerzo no debía gastarse en cosas inútiles, sino en actividades productivas y con fines benéficos.

Concepto de puritano

Respetaban el descanso dominical pero renegaban de las festividades tradicionales no religiosas.

Las ideas de Calvino y Zwinglio tuvieron mucho que ver con la aparición de esta doctrina religiosa, que veía que el anglicanismo inglés debía depurarse.

Perseguidos en Inglaterra, por su simpatía hacia el sistema de gobierno parlamentario, contrario a las monarquías absolutas, se produjo el exilio de muchos puritanos hacia los Países Bajos, donde dirigieron su rumbo hacia América del Norte, en 1630, liderados por John Winthrop. Allí originaron las colonias que luego conformarían los Estados Unidos de América.

Vulgarmente, aquel que mantiene una conducta muy estricta en sentido moral, se dice que es un puritano. Ejemplo “María es muy puritana, nunca usa escotes pronunciados, ni faldas cortas”.