Concepto de recepción en el voley

El voleibol es un deporte de equipo que se juega con pelota, y donde los jugadores van variando por rotación su posición dentro de la cancha cada vez que anotan puntos.

La pelota es dirigida por un equipo al otro a través de una red, con el objetivo de elevar o sumar puntos si ese equipo no logra detenerla, y la pelota cae al piso dentro de su cancha. Como la pelota no puede pararse ni retenerse, es fundamental tener muy buena recepción de la misma y también devolverla adecuadamente o realizar la transferencia a otro compañero de equipo.

Por lo tanto, recibir bien la pelota, luego de que pasa la red, y poder luego devolverla o pasarla a un compañero de equipo, para que sea éste el que la remate, o sea, la pase de nuevo al campo contrario por sobre la red; es fundamental para ser exitosos en el juego.

Las pelotas pueden venir a baja o a mayor altura, lo que debe ser visualizado en forma detenida por el jugador, quien debe estar preparándose en la dirección posible de llegada, levantando apenas los talones, flexionando un poquito las rodillas. Cuando llegan bajas, se deben unir los antebrazos, y colocarlos delante de la cintura, palmas arriba, manos encimadas, para poder golpear el balón con la zona comprendida abajo del codo, lanzándolas para arriba y adelante, ayudándose con una extensión de piernas, que deben estar separadas para lograr estabilidad. Si llegan a altura, deben ser recepcionadas por encima de la cabeza, usando los dedos de la mano, levantando un poquito los talones y poniendo un pie delante del otro.